Cólico del lactante: posible causa del llanto de tu bebé.

Cólicos del lactante. ¿Qué son y cómo aliviarlos?

 

No importa si has llegado a este artículo porque tu bebé no para de llorar y piensas que puede estar sufriendo de cólicos del lactante o si quizás has oído hablar de ellos y quieres tener toda la información a tu disposición para prevenirla.

Aquí te vamos a ayudar a conocer qué es el cólico del lactante, qué lo causa, cómo aliviarlo y qué falsos mitos y creencias hay en torno a esta dolencia.

¿Te interesa? Pues acompáñanos.

¿Qué es el cólico del lactante?

 

Si tienes un bebé o estás esperando uno, seguro que has oído hablar del cólico del lactante o puede que hasta lo estés padeciendo en casa.

Y es que los síntomas no pasan para nada desapercibidos: tu bebé se pone a llorar desconsoladamente y sin motivo aparente. 

Además, hay otras señales que nos pueden dar pistas de lo que está pasando:

  • Encoge las piernas cuando llora.
  • Aprieta los puños.
  • No presenta otros síntomas como fiebre o vómitos.
  • Después del episodio, todo vuelve a la normalidad.

 

¿Te suena? Entonces tu bebé puede que sufra de cólicos del lactante.

El cólico del lactante es una afección que surge en la zona estomacal del pequeño, aparece en torno a las 2 o 3 semanas de vida y es más frecuente por la tarde/noche. Pero tranquilos, papis, no suele ir más allá de los 3 o 4 meses.

Si aún estás en duda sobre si lo que le pasa a tu hijo son cólicos o no, puedes tener en cuenta la regla de los 3 de Wessel:

    1. El bebé tiene más de 3 semanas y menos de 3 meses.
    2. Llora por más de 3 horas al día durante más de 3 días a la semana.

 

Como puedes comprobar, es una situación que llega a desesperar a los padres, ya que se manifiesta principalmente mediante el llanto, pero ten en cuenta que su única forma de comunicarse contigo y si llora es porque algo le ocurre.

Aunque suene complicado, lo mejor es que mantengas la calma en esta situación, ya que el bebé puede percibir tu estado de ánimo y ponerse más nervioso.

A continuación, compartimos algunas de las causas de los cólicos del lactante.

 

¿Qué causa el cólico del lactante?

 

A pesar de que son muchos los expertos que han investigado sobre el tema para encontrar las causas y cómo tratarlas, lo cierto es que en ocasiones estas son todo un misterio. Por eso es tan importante que no nos culpemos pensando que algo estamos haciendo mal.

No importa si tu bebé es alimentado con leche materna o de fórmula, puede sufrir de cólicos del lactante por las siguientes causas:

  1. Inmadurez de su sistema digestivo. Algunos bebés que nacen de forma prematura pueden presentar dificultades para hacer la digestión y esto traducirse en dolor de estómago.
  2. Intolerancias. Si tu bebé es intolerante a la lactosa o la proteína de la vaca esto puede provocar la aparición de los molestos cólicos.
  3. Gases. No expulsar bien los gases después de comer o alimentarse de forma muy rápida o ansiosa provoca gases y con ello molestias que son incómodas y dolorosas.
  4. Emociones. Algunos estudios afirman que el cólico del lactante puede ser provocado por un componente emocional: miedo, angustia e incluso nerviosismo que nosotros mismos podemos transmitir.

 

Pero no pasa nada, porque, como ya hemos comentado, es una fase que suele acabar después de los 3 o 4 meses de vida.

Aún así, entendemos que pasar 4 meses oyendo a nuestro pequeño llorando casi sin consuelo puede ser duro, te compartimos algunos consejos sobre cómo aliviarlos.

 

Cólicos del lactante; posibles soluciones

 

Como ya hemos mencionado, no se sabe exactamente qué provoca el cólico del lactante, así que, durante los primeros días, puedes probar con diferentes métodos y remedios para saber cuál es el que os funciona mejor.

Aquí tienes un listado de los más populares.

  • Expulsar los gases después de cada comida. Puede que subestimemos este paso, pero es una buena forma de prevenir los cólicos.
  • Un baño calentito acompañado de aceites esenciales relajantes como la lavanda es una buena opción para crear una rutina de noche anti-cólicos.
  • Masajes en la barriga. Después del baño puedes aprovechar para darle un suave masaje en la barriga y ayudar a su estómago a que expulse los gases que pueden estar provocando tanto malestar.
  • Dar un paseo en una mochila de porteo. Todos sabemos que a los peques les gusta mucho disfrutar del aire libre y si es en su mochila de porteo mejor; el contacto con la madre o el padre unido al suave balanceo le calma y ayuda a expulsar gases.
  • Prueba otra leche. Si tu bebé toma leche de fórmula, puede que esta no le esté sentando del todo bien. Acude a tu médico o farmacia para que te recomienden alguna especial para cólicos.
  • Túrnate con otras personas. No estamos hechos de piedra así que fuera la culpa, lo estás haciendo genial. Como ya hemos mencionado, el bebé nota tu nerviosismo, así que despeja la mente y desconecta un poco.

 

Siempre es mejor prevenir que curar, así que puedes poner en práctica los consejos de arriba para crear una rutina sin importar si sufre de cólicos o no.

Como siempre nos gusta mencionar, es importante recordar que solo un médico especializado puede diagnosticar a nuestro hijo y en ningún caso deberemos hacerlo nosotros. Ante la primera crisis, deberemos consultar con el pediatra para así descartar otras dolencias que pueda sufrir nuestro pequeño.

 

Falsos mitos sobre los cólicos

Como la mayoría de los temas relacionados con la crianza, hay muchos falsos mitos, aquí tienes algunos:

  1. Los bebés alimentados con leche de fórmula son más propensos a padecer cólicos. Este mito se debe a la falsa creencia de que el bebé absorbe más aire cuando come de una tetina que cuando lo hace del pecho de su madre, pero esto no es del todo cierto.

    En Ciconea defendemos y creemos en la lactancia materna, pero trabajamos cada día para desarrollar fórmulas de alta calidad para aquellos casos en los que la lactancia materna no es posible.

    El hecho de que el bebé “trague” aire se debe a que come demasiado rápido y con mucho nerviosismo. Para evitar esto, no dejes que pase mucho tiempo llorando si tiene hambre.

  2. Si la madre come alimentos que producen gases, esos gases serán pasados al bebé. Esta afirmación es completamente falsa. No hay ninguna evidencia que relacione la alimentación de la madre con los gases que puede padecer el pequeño.
  3. Si tu bebé llora mucho es que sufre de cólicos. Como ya hemos mencionado, uno de los síntomas del cólico del lactante es el llanto, pero esto no quiere decir que si tu bebé llora mucho es porque los padezca. En los primeros meses de vida, el llanto es la única forma que tiene para poder comunicarse contigo, así que antes de auto diagnosticar, revisa que no tenga hambre, ni frío, ni calor y que esté limpio.
  4. Los bebés con cólicos serán niños nerviosos. El cólico es una afección muy incómoda y dolorosa, es normal que el bebé llore desconsoladamente, pero esto no quiere decir que cuando crezca vaya a ser un niño inquieto y nervioso.

 

Esperamos que este artículo te haya servido para conocer mejor qué es el cólico del lactante y qué soluciones podrías poner en práctica para aliviar los síntomas.

Nos vemos en el próximo,

Ciconea