Sugerencia de alimentos prohibidos durante la lactancia

¿Qué alimentos están prohibidos durante la lactancia y cuáles no?

 

Cuando acabamos de dar a luz y decidimos que vamos a alimentar a nuestro bebé con leche materna surgen millones de dudas:

¿Lo que como afecta a la leche que produzco?
¿Hay alimentos prohibidos?
¿Si sigo determinada dieta alimentaré mejor a mi hijo?

Y lo cierto es que hay muchos rumores y falsos mitos en torno a este tema. Por eso, desde Ciconea, hemos decidido recopilar toda la información necesaria para que sepas si verdaderamente existen alimentos prohibidos durante la lactancia o no y qué tipo de dieta es la recomendada durante esta etapa.

Alimentos prohibidos durante la lactancia materna, ¿son reales?

Antes de comenzar a hablar de alimentos prohibidos durante la lactancia, hay que mencionar que la AEP (Asociación Española de Pediatría) afirma que no existe ningún alimento prohibido y recomienda llevar una dieta sana y variada. Además, aconseja consultar con su médico y pediatra ante cualquier reacción adversa.

Salpullidos, cólicos o estreñimiento en el bebé, pueden ser un síntoma de alergia o intolerancia alimenticia. Por lo que deberemos acudir a los profesionales de la salud para que nos ayude a detectar qué alimento estamos ingiriendo que puede estar afectando al niño.

Teniendo en cuenta que no existen alimentos prohibidos como tal, a continuación, enumeramos una serie de alimentos sugeridos que deberías evitar o moderar para contribuir a un correcto desarrollo del bebé.

1. Cafeína

Bebidas como el café o el té son consideradas por algunos como alimentos prohibidos durante la lactancia por su contenido en cafeína.

La cafeína tiene un efecto estimulante en nuestro sistema nervioso que nos mantiene más despiertos y activos.

En el caso de los bebés, esta sustancia provoca dificultad para dormir e irritabilidad que puede afectarle en su descanso y, por lo tanto, en su correcto crecimiento y desarrollo.

Sin embargo, la cafeína no solo se encuentra en bebidas, sino que también puede estar presente en algunos alimentos como el chocolate. Lo recomendable es disminuir su ingesta evitando un consumo diario. Aunque si se desea tomar se deberá hacer en pequeñas cantidades, como una o dos onzas.

2. Bebidas alcohólicas

No cabe duda de que el alcohol tiene un efecto nocivo sobre los bebés y niños pudiendo incluso traducirse en graves problemas de desarrollo en el futuro. Por lo tanto, podríamos afirmar que de todos los alimentos prohibidos durante la lactancia este es el que más se debería evitar.

Al tratarse de un líquido, pasa rápidamente a nuestro torrente sanguíneo y, por lo tanto, a la leche que producimos por lo que puede afectar a las tomas del bebé.

Además, hay que tener en cuenta que la capacidad de eliminación de esa sustancia por parte de los bebés no es la misma que la de los adultos, es mucho más lenta y puede afectarles por un periodo largo de tiempo.

Por lo tanto, si decidimos tomar alcohol, debemos ser conscientes de las consecuencias.

Lo recomendable es evitarlo al 100 %, pero si no es posible, lo mejor es que extraigas tu propia leche para una o dos tomas, ya que el tiempo de eliminación del alcohol dependerá de la cantidad que ingieras.

3. Pescados

Comer pescado es un hábito saludable que deberíamos adoptar en cualquier etapa de nuestra vida. Sin embargo, hay algunos que es mejor evitar o reducir su consumo. Entre ellos se encuentra el pez espada.

El principal motivo por el que deberíamos moderar su ingesta está en la elevada cantidad de mercurio que puede contener.

Además, es igualmente recomendable evitar cualquier tipo de pescado crudo. Y es que, aunque no tenga un efecto adverso directo en el bebé, puede provocar molestias intestinales, diarreas o vómitos en la madre que alteren la producción de leche.

Por otro lado, también existen falsos mitos y creencias populares relacionados con la lactancia y los alimentos que la madre puede y no puede comer que vamos a desmentir a continuación.

Falsos mitos y alimentos prohibidos durante la lactancia que no lo son

Se suele decir que los alimentos con un sabor fuerte como el ajo o los encurtidos deben ser evitados, ya que alteran el gusto de la leche provocando rechazo en el lactante.

Y aunque es cierto que algunos sabores pueden pasar a la leche materna, no afectan al bebé. De hecho, la AEP dice al respecto:

«Esos cambios de sabor que experimenta la leche materna ayudan al bebé a familiarizarse con diversos sabores, lo que le permitirá aceptar más fácilmente la alimentación complementaria».

Siguiendo con los mitos, es completamente falso que el alcohol ayude a la producción de leche materna.

Como ya hemos visto, el alcohol tiene una influencia adversa grave en los bebés y niños lactantes por lo que debemos evitar su consumo.

Tampoco te ayudará a producir más leche comer más o beber leche. Lo que sí está demostrado que estimula la generación de alimento es la succión del propio bebé a demanda.

Dieta recomendada durante el periodo de lactancia

Una vez vistos aquellos alimentos considerados como prohibidos durante la lactancia y siguiendo las recomendaciones de la AEP, aquellos alimentos permitidos para la madre son los que aportan nutrientes que nos ayudan a llevar una dieta sana y equilibrada.

Una correcta alimentación se fundamenta en:

  • Comer frutas y verduras a diario.
  • Tomar pescado dos o tres veces a la semana.
  • Optar por carnes magras.
  • Ingerir todos los días lácteos en forma de yogur, queso, leche…
  • Moderar el uso de la sal.
  • Beber 2 litros de agua al día.

Además, una correcta alimentación no solo te ayudará en este periodo de lactancia, sino que también beneficiarás en el futuro a tu hijo al trasmitirle unos valores de alimentación sanos.

Somos lo que comemos

Cuando se trata de lactancia materna, la frase «Somos lo que comemos» cobra especial sentido porque, como hemos visto, los alimentos que ingieres pasan directamente a tu leche y con ello a tu bebé.

Aunque siempre podemos seguir ciertas recomendaciones sobre alimentos prohibidos durante la lactancia, debemos acudir a nuestro sentido común. Si hay comidas o bebidas que nos sientan mal o provocan efectos sobre nuestro organismo deberemos evitar o moderar su consumo.

Sin embargo, en caso de duda, lo mejor es acudir al médico y seguir sus recomendaciones.

Esperemos que este artículo te haya sido útil y te haya ayudado a despejar tus dudas.

Te vemos en el próximo,

Ciconea.